El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la eliminación de los límites a las emisiones de efecto invernadero aplicables a las centrales de carbón y gas dedicadas a la generación eléctrica.
El director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Lee Zeldin, realizó el anuncio en la cumbre de responsables de Energía del G20 realizada en Houston, Texas, argumentando que la medida generará ahorros por más de 310,000 millones de dólares para los consumidores.
Asimismo, Lee Zeldin presentó una propuesta para revocar las facultades normativas de la EPA para regular el sector bajo la Ley del Aire Limpio de 1970. De acuerdo con el funcionario, este ajuste normativo proyecta un ahorro adicional de 370,000 millones de dólares en un contexto marcado por el alza internacional de los combustibles.
Tras las decisiones gubernamentales, la dirección de la EPA anticipa que la producción de carbón destinada al sector energético experimente un incremento superior a diez veces en sus niveles actuales.
La medida busca cumplir con las promesas de campaña de Donald Trump orientadas a revitalizar la minería tradicional, en un marco donde el mandatario ha desestimado las advertencias científicas sobre el cambio climático y criticado el desarrollo de las energías renovables.








