El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura crítica contra el movimiento hutí a través de su cuenta en la red social Truth Social, señalando que se están comportando de manera negativa. En su mensaje, el mandatario recordó que creía que habían aprendido la lección hace un año, cuando —según sus palabras— fueron bombardeados “sin piedad” hasta que, a petición de ellos mismos, las operaciones militares se detuvieron.
Tras un periodo de relativa inactividad en el que permanecieron en silencio, Trump advirtió que los rebeldes han vuelto a resurgir. El político estadounidense atribuyó este repunte hostil a una posible instigación por parte de Irán, país al que describió en su publicación como una nación en decadencia, carente de una armada o fuerza aérea funcionales, y enfrentando la peor economía del mundo con una inflación estimada en el 301 por ciento.
El jefe de la Casa Blanca denunció que los hutíes están atacando de forma “muy cruel” a Arabia Saudita. Aseguró que estas acciones forman parte de un intento deliberado por inflar los precios internacionales del petróleo, sugiriendo que tales maniobras tendrían motivaciones políticas con miras a incidir en el escenario electoral estadounidense, por lo que concluyó su pronunciamiento exclamando: “¡Qué mal!”.
La declaración de Trump subraya su postura confrontativa frente a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el impacto de los grupos armados no estatales en los mercados energéticos globales. Las repercusiones de estos señalamientos reavivan el debate sobre la seguridad marítima internacional y la estabilidad económica vinculada a los flujos petroleros en la región.











