El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adquirió acciones de la empresa aeroespacial SpaceX, propiedad de Elon Musk, por un valor de entre 15 mil y 50 mil dólares el pasado 10 de julio, además de realizar una venta posterior por un rango de mil a 15 mil dólares el 17 de julio. La información se dio a conocer a través de un documento público difundido por la Oficina de Ética Gubernamental (OGE), firmado por el mandatario en septiembre como parte de la transparencia de sus bienes.
Las transacciones reportadas forman parte de más de un millar de operaciones financieras realizadas por el mandatario durante el mismo mes, según detalla la declaración patrimonial gubernamental. Las inversiones representan un nuevo vínculo financiero entre la administración federal y la firma de Musk, justo en un contexto en el que el Gobierno estadounidense evalúa decisiones regulatorias y arancelarias de alto impacto comercial que podrían incidir de forma directa en la operación y desarrollo de la compañía.
Pese a desacuerdos y fluctuaciones diplomáticas previas entre ambos personajes, SpaceX mantiene su posición como contratista estratégico del sector defensa de Estados Unidos, requiriendo constantes autorizaciones y licencias regulatorias federales. El informe financiero reaviva la atención pública sobre la relación comercial existente entre el Ejecutivo y el proveedor de tecnologías espaciales y de inteligencia artificial.








