En un caso que ha conmocionado a Francia y al mundo, Dominique Pelicot fue condenado a la pena máxima de 20 años de prisión, sin derecho a la libertad condicional, por drogar y violar a su esposa Gisèle Pelicot junto a decenas de hombres durante casi una década.
Otros 51 hombres inculpados en el caso recibieron condenas de entre tres y 15 años de prisión, aunque las penas fueron inferiores a lo solicitado por la fiscalía.
La abogada de Pelicot, Béatrice Zavarro, dijo que tiene hasta el 29 de diciembre para apelar la sentencia.
Gisèle Pelicot, por su parte, mostró una actitud tranquila durante la lectura de las condenas. Llegó al tribunal acompañada por sus abogados, y su llegada fue captada por numerosos medios de comunicación. Además, sus tres hijos y sus parejas estuvieron presentes.
Al final de la audiencia, Gisèle Pelicot no respondió preguntas, pero leyó un comunicado en el que agradecía a sus seres queridos.
«Pienso en mis tres hijos. Pienso también en mis nietos que son el futuro y también es por ellos que lidero esta lucha. También pienso en todas las demás familias afectadas por esta tragedia y en las víctimas no reconocidas cuyas historias permanecen en las sombras», señaló.