El ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón, Kazuo Yana, presentó este miércoles su dimisión tras quedar envuelto en una serie de controversias legales y políticas. La renuncia se concreta apenas un mes después de haber sido nombrado por la primera ministra, Sanae Takaichi, como parte de la reciente reestructuración de su gabinete, marcando la primera baja de alto nivel por irregularidades en la actual administración conservadora.
Tras oficializar la entrega de su cargo ante la jefa del Ejecutivo, Yana ofreció una breve declaración a los medios en la que sostuvo que tomó la decisión de manera personal para no afectar la marcha institucional del país. «Sentí firmemente que ya no podía causar más problemas a las deliberaciones de la Dieta ni a la administración de la agricultura, la silvicultura y la pesca», argumentó el exfuncionario ante la creciente presión política.
La salida del ministro se aceleró debido a las exigencias de la oposición parlamentaria, que había amenazado con promover una moción de censura en su contra de no dejar el puesto inmediatamente. Ante la situación, la primera ministra Takaichi asumió la responsabilidad política por el nombramiento y confirmó que este jueves dará a conocer a su relevo, enfatizando la necesidad de destrabar el debate presupuestario y atender prioridades internacionales.
Las acusaciones contra Yana abarcan presuntas violaciones a la ley electoral por ofrecer autobuses gratuitos a simpatizantes durante los comicios generales de febrero, además de realizar pagos irregulares a su personal para promover el voto telefónico en 2024. A estos señalamientos se sumaron duras críticas por sugerir que el Gobierno federal recortó recursos a municipios cuyos alcaldes no respaldaron la causa oficialista en pasadas contiendas electorales.











