Alumnos de escuelas preparatorias en los suburbios vulnerables del norte de París desencadenaron una ola nacional de movilizaciones que ha obligado al cierre de cientos de planteles educativos en toda Francia.
Informes de la agencia Reuters señalan que el movimiento se originó por las precarias condiciones en las aulas, la severa escasez de docentes y el deterioro de la infraestructura escolar en departamentos como Seine-Saint-Denis, donde dos tercios de las escuelas reportan vacantes sin cubrir.
La indignación escaló tras los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno francés, los cuales contemplan la eliminación de más de 3,200 plazas docentes a nivel nacional en 2026. Los manifestantes denuncian desigualdad respecto a otras regiones del país, señalando instalaciones sin agua potable y aulas hacinadas.
Los bloqueos con barricadas, quema de contenedores e intensos choques con la policía antidisturbios se han extendido a ciudades como Estrasburgo, Niza y Marsella, dejando cientos de instituciones cerradas y miles de detenciones en todo el territorio galo.












