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Una disputa territorial entre células de narcomenudeo desató un tiroteo que el pasado viernes dejó tres muertos y tres heridos en una cancha de futbol de la colonia Las Granjas, en Tuxtla Gutiérrez. Así lo confirmó el fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, al señalar que la violencia responde a una estrategia deliberada del crimen organizado para infundir pánico y monopolizar el mercado de drogas.

Durante una videoconferencia, el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) reveló que este ataque comparte el mismo modus operandi que otros dos hechos violentos previos en la capital chiapaneca: el registrado el 16 de agosto en la colonia Vida Mejor, que dejó un lesionado, y el ocurrido el 6 de septiembre en la colonia 27 de febrero, donde dos personas resultaron heridas, entre ellas un menor.

«Dieron la orden de estas acciones violentas con la finalidad de conservar su territorio y que ninguna otra célula de narcomenudeo estuviera en sus puntos de venta, y por ello ellos generaron este tipo de conductas violentas para generar pánico y generar zozobra en la población», apuntó Llaven Abarca.

Red de complicidades y detenciones

Tras la agresión del viernes, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo con cateos en cuatro inmuebles que derivó en la captura de 15 presuntos implicados. Entre los aprehendidos figuran el autor material material, un adolescente de 17 años identificado como CRLL, señalado de disparar el arma; y Jesús “N”, de 21 años, quien conducía la motocicleta utilizada en la huida.

Las indagatorias también permitieron ubicar a los presuntos autores intelectuales: José Luis N, alias “El Bebé”, de 32 años, y Límber N, alias “El Hueso”. Este último ya se encontraba recluido en el penal estatal de Ocosingo purgando una condena por homicidio, por lo que se le acumularán nuevos cargos. El resto de los detenidos operaban como informantes («halcones») y cómplices.