Dos cazas F-18 españoles fueron desplegados en Rumania en el marco de las misiones de Policía Aérea de la OTAN, luego de detectarse la presencia de un dron no identificado que ingresó a su espacio aéreo procedente de la vecina Moldavia.
La detección del objeto volador activó los protocolos de seguridad nacional, llevando a las autoridades rumanas a emitir avisos preventivos a la población de cinco condados del noreste para solicitar el resguardo en refugios ante el posible impacto de restos de la aeronave.
El Ministerio de Defensa de Rumania precisó que el rastreo inicial ubicó el dispositivo a las 16:47 hora local a 18 kilómetros al norte de la localidad de Roman, en el condado de Neamt.
Tras el despegue de los cazas F-18 españoles, la traza del vehículo aéreo no tripulado desapareció de las pantallas de radar. El estamento militar rumano inició investigaciones para precisar el origen exacto y la trayectoria final del aparato.
Por su parte, el gobierno de Moldavia confirmó que una aeronave no pilotada tipo Shahed, proveniente del territorio ucraniano, sobrevoló de forma no autorizada su espacio aéreo durante 17 minutos antes de adentrarse en la provincia rumana de Iasi.









