Las agencias antidrogas de Camboya y Estados Unidos descubrieron una red criminal local que utilizaba criptomonedas para lavar dinero a favor del Cártel de Sinaloa. Esta organización criminal mexicana está catalogada como «organización terrorista extranjera» por el gobierno del presidente Donald Trump.
Como resultado de la operación, la policía antidrogas camboyana —en estrecha colaboración con las oficinas de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Nom Pen y Nueva Jersey— confiscó aproximadamente 7 millones de dólares en criptomonedas asociadas al cártel. Entre el 1 y el 5 de agosto de 2026, las fuerzas de seguridad allanaron cuatro ubicaciones en la capital del país, Nom Pen, y en la provincia vecina de Kandal.
Aseguramiento de laboratorios, drogas y precursores químicos
Durante estas intervenciones, las autoridades realizaron múltiples arrestos y confiscaron laboratorios clandestinos de procesamiento de estupefacientes, almacenes y activos. Asimismo, las fuerzas de seguridad incautaron más de 200 kilogramos de drogas ilícitas y una tonelada métrica de precursores químicos para su elaboración.
Este hallazgo coincide con los informes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que señalan que el sudeste asiático opera actualmente como un centro de gestión financiera, logística y suministro para múltiples cárteles latinoamericanos.
El Cártel de Sinaloa, fuertemente asociado a la producción y contrabando de fentanilo hacia Estados Unidos utilizando químicos de China, ha recurrido previamente a metodologías de lavado transnacional. En 2024, fiscales estadounidenses revelaron que la organización trabajó con bancas clandestinas chinas en EE. UU. para blanquear más de 50 millones de dólares procedentes del narcotráfico.









