El intento de una aspirante por frenar mediante un juicio de amparo el nuevo Examen de Control Presencial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue rechazado en tribunales federales, tras ser determinado como «indudable y notoriamente improcedente».
El juez federal resolvió desechar la demanda al considerar que las universidades públicas autónomas no actúan como autoridad para efectos del amparo en procesos de admisión. Bajo este criterio jurídico, un aspirante no adquiere derechos y obligaciones de alumno hasta concluir formalmente su inscripción.
La demandante, quien obtuvo un puntaje favorable y fue convocada a la segunda evaluación, aún mantiene abierta la posibilidad de ser admitida si cumple las condiciones universitarias.
La resolución no analizó el fondo del asunto sobre si la evaluación vulnera los derechos de los aspirantes ni determinó la legalidad del examen. Simplemente concluyó que la vía del amparo no procede para este caso.
El fallo coincide con las advertencias de especialistas, quienes anticipaban que los jueces federales desecharían estos recursos presentados tras las irregularidades registradas en el proceso inicial de selección de la máxima casa de estudios.
Sin embargo, no se trata del primer amparo rechazado. Dado que otros aspirantes ya habían recibido negativas, desde días pasados, cuando varios se dieron cita en Rectoría para manifestarse, exigiendo que se respetara su puntaje.












