En el marco de la primera Cumbre sobre Víctimas de Delitos Violentos, el fiscal general Todd Blanche anunció una oportunidad de financiamiento de 25 millones de dólares mediante el programa denominado Assisting Neighborhoods and Governments with Enforcement of Laws (programa ANGEL). De acuerdo con el fiscal, este recurso estratégico busca proteger a los ciudadanos estadounidenses, respaldar a corporaciones locales y brindar justicia a las víctimas de extranjeros criminales y del narcotráfico.
La iniciativa fue diseñada para dotar de capital técnico a agencias policiales locales, estatales y tribales. Según detalló el procurador general adjunto, Stanley E. Woodward, Jr., este esfuerzo responde a las «políticas de santuario» que han limitado las labores de inteligencia y aplicación de la ley en diversos estados.
«Queremos asegurar que los cuerpos policiales locales tengan los recursos para proteger a sus comunidades y evitar que muertes inocentes vuelvan a ocurrir», declaró Stanley E. Woodward, Jr.
El marco operativo del programa ANGEL establece siete usos autorizados para los fondos adjudicados: la localización y aprehensión de extranjeros con presencia ilegal involucrados en delitos; el desarrollo de inteligencia criminal contra pandillas; la investigación penal del tráfico de personas y drogas; los gastos procesales judiciales; la detención preventiva temporal; la logística de traslado de detenidos; y el mantenimiento de transporte para el apoyo operativo estatal.
Sustentado en la ley One Big Beautiful Bill Act, el programa ANGEL operará en coordinación con la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional (HSTF) para desarticular estructuras delictivas, cárteles y pandillas en todo el país.








