Un estudio realizado por el NetLab de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) reveló que gigantes tecnológicos como Meta, Google y TikTok habrían infringido las regulaciones del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil. Según las denuncias presentadas por investigadores y organizaciones de la sociedad civil, las plataformas permitieron la difusión de anuncios políticos no transparentes y la propagación de contenidos desinformativos durante el periodo comicial, vulnerando las directrices oficiales aprobadas para blindar los procesos democráticos.
Las investigaciones sobre el comportamiento de las redes sociales señalan deficiencias críticas en los sistemas automatizados de moderación y filtrado, los cuales permitieron la monetización de propaganda electoral no identificada y el uso indebido de herramientas de inteligencia artificial generativa. La resolución del TSE vigente en Brasil prohíbe explícitamente el uso de tecnología de IA para manipular o priorizar candidaturas, exigiendo además a las empresas de tecnología un estricto control y la remoción inmediata de publicaciones falsas sobre el sistema de votación.
Ante los hallazgos presentados por los laboratorios de investigación digital, el órgano electoral y la fiscalía brasileña evalúan la aplicación de mecanismos de sanción y multas económicas a las corporaciones implicadas. El caso reaviva el debate internacional sobre la responsabilidad legal de las plataformas digitales en la protección de la integridad electoral y la prevención de la injerencia mediante desinformación masiva en América Latina.












