La relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos humanos en Rusia, Mariana Katzarova, denunció este martes que las autoridades de ese país aplican una estrategia sistemática de «miedo y castigo» orientada a erradicar la disidencia tanto dentro como fuera de sus fronteras.
Durante una conferencia de prensa en la sede del organismo internacional tras la presentación de su más reciente informe, la experta afirmó que en lugar del Estado de derecho ha documentado el establecimiento de un «imperio del miedo», donde la ofensiva militar contra Ucrania sirve de justificación interna para intensificar la persecución legal y penal.
Katzarova detalló la existencia de un mecanismo gubernamental diseñado para «fabricar enemigos» mediante la catalogación de organizaciones civiles como terroristas o extremistas, lo que facilita la apertura de procesos judiciales contra opositores, periodistas y activistas que incluso han tenido que exiliarse.
La relatora señaló que Moscú le niega el ingreso a su territorio pese a las peticiones formales al canciller Serguéi Lavrov, y destacó que sus investigaciones se basan en testimonios y verificaciones de víctimas y abogados; ante este escenario, propuso impulsar una convención internacional dentro de la ONU para combatir la represión transnacional y salvaguardar a defensores de garantías fundamentales a nivel global.












