Mario Delgado dirigente nacional de Morena, le respondió y paro en seco al líder del partido verde en la ciudad de México Jesús Sesma, quien nos informan de mutuo propio y sin autorización de su dirigencia nacional, quiso condicionar la coalición Morena-PVEM si Omar Garcia Harfuch no es elegido el candidato de la alianza a la jefatura de gobierno de la capital del país.
Delgado no solo descarto el amago, minimizo a Sesma dejándolo en franco ridículo argumentando que la suya era una opinión a titulo personal, no consultada con sus superiores y que el arreglo con la dirigencia verde esta en firme y es un acuerdo sólido.
Sesma trato ingenuamente de quedar bien con Omar Garcia, pero termino quedando mal con Morena y su mismo partido, su pataleta no trascendió más allá de lo anecdótico y le genero el regaño público de Delgado, independientemente del que seguramente recibió en privado de los que si mandan en el verde.
Como el Senador con licencia Manuel Velasco, quien en su cuenta de X se deslindo de la postura y declaraciones de su distraído dirigente capitalino, negando categóricamente cualquier diferencia con el partido guinda.
El tema es que nadie tuvo la cortesía de avisarle el bisoño Sesma, que en la reciente gira de Claudia Sheinbaum a Los Ángeles California, el propio Manuel Velasco propuso y pacto con la doctora, que ambos partidos no fueran en alianza en algunas entidades para las gubernaturas.
La estrategia del güero se basa en que con ello Morena puede darle la vuelta al tema de la equidad de género en las candidaturas, sobre todo después de que el INE impusiera el criterio de postular 5 mujeres y 4 hombres.
La idea del ex gobernador de Chiapas de entrada provoco que Morena ya ni siquiera vaya a impugnar el acuerdo del INE, que de haberlo hecho como lo había adelantado en ese sentido el propio Mario Delgado, le habría sido concedido en tribunales ya que este adolece de la fuerza legal para sostenerse, pero ya ni siquiera habrá necesidad de ello gracias a la clarividencia de Velasco.
Claro que la sesuda epifanía de Velasco no es precisamente un acto ni de fe y mucho menos un favor a titulo gratuito, mas bien es una estrategia calculada para que el Verde pueda acceder a mas gubernaturas, como Chiapas por supuesto y Tabasco, por ejemplo.
La lógica de no ir juntos en algunas entidades tanto a la elección al senado como en diversas gubernaturas se fundamenta en que se lograría la victoria en las urnas sin competencia que obligara a la alianza.
Esto por supuesto supone un doble beneficio, todos los votos de Morena y Verde por separado le cuentan a Claudia Sheinbaum, en el c aso de los escaños del senado la separación de la oportunidad de acaparar los tres que le corresponde a cada entidad dejando al Frente Amplio sin posibilidad de acceder a ellos.
En el caso de las gubernaturas, eso conllevaría que el verde además de esas posiciones tuviera mas diputados federales para romper el criterio de sobre representación en las cámaras y con ello favorecer el plan C del presidente López Obrador.
Un entramado pensado y calculado en los números y evidentemente diseñado para operarse en los estados donde el Verde cuenta con mayor presencia política como San Luis Potosí, Quintana Roo y sin lugar a duda Chiapas el feudo personal de Manuel Velasco.
No obstante, ese artilugio tan conveniente puede ser y será usado en Jalisco y Yucatán para ayudar a resolver las disputas al interior de Morena, que van más allá de las condiciones del género y las encuestas, sino mas bien de los equilibrios y los compromisos de los actores locales y sus grupos de poder.
Es decir que, la alianza podrá postular hasta dos candidatos a los gobiernos de los estados, usando en cada caso sus franquicias verde y guinda según mejor acomode y convenga.
De cualquier manera, no es un secreto que las estructuras y los grupos apoyaran a quien sea el o la favorecida por el bastón mando entregado a Claudia Sheinbaum, simulación o no, solución política pragmática al fin de cuentas.
El único problema a reclamar es que nadie en el verde tuvo la amabilidad y la consideración de explicarle esto a Jesús Sesma, quien por falta de información y también hay que decirlo por carencia de olfato y tino político, termino regañado públicamente y en ridículo.