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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pronunció un discurso en la Asamblea General de la ONU para justificar las operaciones militares de su país, en un contexto marcado por el creciente aislamiento internacional y el rechazo de múltiples delegaciones que abandonaron el recinto en señal de protesta.

A menos de cinco semanas de las elecciones generales en Israel, Netanyahu utilizó su intervención de 40 minutos, transmitida en horario estelar por la televisión de su país, como un acto de campaña para desacreditar las acusaciones de genocidio en Gaza y fustigar al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, así como a los líderes europeos que impulsan sanciones contra los asentamientos en Cisjordania. Asimismo, acusó a Qatar y Turquía de difundir falsedades y arremetió contra Irán.

Frente a las críticas y la orden de aprehensión emitida en su contra por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra, el mandatario rechazó los señalamientos, defendió la actuación del ejército e insistió en que su nación combate en siete frentes distintos. 

Por su parte, Mamdani reiteró tras el discurso que el gobernante recurre a falsedades para encubrir violaciones al derecho internacional.