La defensa legal de Cilia Flores, esposa del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro, insistió este miércoles en su solicitud de libertad bajo fianza ante la justicia estadounidense, alertando sobre un severo deterioro de su estado de salud desde su detención. Según actas judiciales presentadas por sus abogados, la mujer de 69 años ha sufrido episodios de taquicardia ventricular e intensa opresión torácica sin recibir la atención clínica adecuada en prisión, además de haber perdido peso y piezas dentales.
Los letrados fundamentaron la petición en el contraste entre su condición médica actual y la estabilidad que mantenía antes de la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero, en la que ella y Maduro fueron capturados. La solicitud responde al rechazo de la Fiscalía, que califica a Flores como un «riesgo de fuga extremo» y un «peligro para el público». La defensa desestimó los argumentos del Gobierno asegurando que la acusada carece de fondos para sufragar su propia defensa y que su frágil estado de salud imposibilita cualquier intento de evasión.
El proceso judicial conjunto contra Flores y Maduro tiene fijado el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027. Ambos enfrentan cargos por conspiración para la importación de cocaína y posesión de armas de guerra, vinculados a una supuesta red de narcoterrorismo y corrupción. De ser hallada culpable, Cilia Flores enfrenta una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y un máximo de cadena perpetua, mientras la defensa sostiene que el caso debe ser desestimado bajo el principio de inmunidad soberana.







