El Sporting Clube de São João de Ver ha dado el golpe mediático de la temporada al anunciar a Dani Alves como su nuevo propietario mayoritario. El brasileño desembolsó una suma inicial para quedarse con la mitad del paquete accionario del club de la Liga 3, asegurando la compra del 100% para el cierre del ciclo 2025/26. Para el club de Santa Maria da Feira, esta alianza representa un punto de inflexión histórico que busca elevar su potencial deportivo a niveles profesionales.
El acuerdo simboliza el encuentro entre la experiencia de un multicampeón mundial y la resiliencia de un club con profundas raíces locales. Alves ya ha posado con la camiseta número 13 del equipo, reafirmando su compromiso con un proyecto que busca dejar un legado sólido en Portugal. La presencia del brasileño en las oficinas del club ya ha comenzado a atraer el interés de patrocinadores y medios internacionales, algo inédito para la tercera división lusa.
A pesar de llevar tres años sin competir oficialmente, la «garra» de Alves parece intacta. El lateral está realizando una preparación física intensa para determinar si puede jugar el último tramo de la temporada. Su intención es disputar los encuentros restantes de 2026 para poner fin a su etapa como futbolista de manera activa, limpiando su imagen tras el largo proceso judicial que enfrentó en España y que culminó con su absolución total el año pasado.
Más allá del campo, Alves ya proyecta su transición hacia la dirección técnica. Su plan maestro incluye utilizar al São João de Ver como una academia de formación para talentos brasileños y europeos, aplicando los conocimientos adquiridos bajo mandos como los de Pep Guardiola. Al poseer ya sus credenciales de entrenador de la UEFA, el brasileño se posiciona no solo como el dueño que firma los cheques, sino como el estratega que podría dirigir los destinos tácticos del club.
La noticia ha generado reacciones divididas en Portugal debido al pasado reciente del jugador. No obstante, la directiva del club defiende la inversión, asegurando que el respaldo económico es vital para la supervivencia y crecimiento de la institución. Con Alves al mando, el São João de Ver deja de ser un equipo modesto para convertirse en el epicentro de un experimento futbolístico que pondrá a prueba la capacidad del brasileño para triunfar ahora desde la gestión administrativa.






