El futuro de Dámaso Castro Zaavedra como vicefiscal general de Sinaloa se definirá en noviembre, cuando concluya la licencia de seis meses que solicitó en mayo, después de ser señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.

La fiscal general de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, informó que Castro no será destituido por ahora. Explicó que el funcionario permanece separado temporalmente del cargo mientras continúa una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR). Si al concluir su licencia no se reincorpora, tendría que presentar su renuncia, de acuerdo con lo señalado por la titular de la institución.

Castro solicitó licencia sin goce de sueldo el 5 de mayo, luego de que Estados Unidos lo incluyera entre funcionarios sinaloenses señalados de presuntamente colaborar con “Los Chapitos”. El gobierno estadounidense sostiene acusaciones contra varios servidores públicos por supuesta protección a integrantes del grupo criminal y apoyo a sus operaciones.

El vicefiscal compareció ante la FGR el 26 de mayo y, al salir, rechazó los señalamientos en su contra. Aseguró que es inocente y que atenderá los requerimientos de las autoridades mientras se desarrolla la investigación.

La situación de Castro ocurre en medio de una investigación más amplia contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por Estados Unidos. Entre ellos se encuentra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien también ha rechazado las acusaciones.

Por ahora, Castro mantiene su cargo formalmente, aunque separado de sus funciones. La fecha clave será noviembre: entonces vencerá su licencia y deberá definirse si regresa a la Vicefiscalía o deja definitivamente el puesto, mientras la investigación federal continúa.