Ciudadanos cubanos arremetieron contra Mike Hammer, embajador de Estados Unidos, mientras llegaba al hotel Santa María en medio de un apagón general registrado en Camagüey, una de las ciudades más grandes de la isla.
El hecho trascendió gracias a un video compartido en redes sociales donde ciudadanos se acercaron para gritar al diplomático consignas como “asesino”, “títere de Trump” y “lamebotas”, frases características que utiliza la propaganda política cubana en actos de repudio contra opositores.
Tras lo ocurrido, el gobierno norteamericano solicitó a través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental “cesar inmediatamente” los actos de odio en contra del representante.
“El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer y del equipo de la Embajada”, escribió la Oficina en sus redes sociales.
Sin embargo, a pocas horas de la advertencia estadounidense, reportes locales informaron que se sucitó una nueva emboscada en contra de Hammer.
De igual forma, a través de su cuenta de X, el embajador Hammer agradeció las muestras de apoyo de colegas y el gobierno estadounidense.





