El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció este miércoles una campaña de presión sin precedentes por parte de Estados Unidos para minar el respaldo internacional a la resolución que exige el levantamiento del embargo económico contra la isla, de cara a su inminente votación en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Durante una conferencia de prensa, el jefe de la diplomacia cubana afirmó que el recrudecimiento del bloqueo coincide con un “despliegue inusitado” del Departamento de Estado norteamericano. Según detalló, Estados Unidos ha girado instrucciones a sus embajadas para disuadir a los gobiernos extranjeros de votar a favor de lo que califican como “propaganda” cubana, utilizando métodos de coacción directa.
Rodríguez calificó de “insólito” y “brutal” el ejercicio de presión diplomática, el cual incluye advertencias sobre la imposición de aranceles punitivos, la cancelación de programas de cooperación bilateral e incluso la injerencia en procesos electorales de distintas naciones. Asimismo, el canciller señaló que se han ejercido coacciones de carácter personal contra mandatarios de América Latina.
A juicio del funcionario, estas tácticas reflejan «aislamiento, impotencia y desesperación» por parte de la administración estadounidense. Como parte de sus señalamientos, Rodríguez también rechazó un foro reciente organizado por la representación diplomática de Estados Unidos ante la ONU, en el que participaron figuras de la oposición cubana.










