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El gobierno de la isla reafirmó este viernes que su soberanía y estructura política no son moneda de cambio. A través del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, Cuba rechazó categóricamente cualquier informe o intención proveniente de Washington que busque la destitución del presidente Miguel Díaz-Canel.

Soberanía no negociable

En una conferencia de prensa, Fernández de Cossio fue enfático al declarar: «El sistema político de Cuba no es negociable, y por supuesto ni el presidente ni el cargo de ningún funcionario están sujetos a negociación con Estados Unidos». Estas palabras surgen como respuesta directa a presuntas presiones de la administración estadounidense para condicionar el diálogo bilateral a cambios en el mandato ejecutivo cubano.

Contexto de las negociaciones en 2026

Estas declaraciones generan un contraste estratégico, ya que se producen apenas una semana después de que el propio Díaz-Canel confirmara públicamente que se encuentra en un proceso de negociaciones con Estados Unidos. Con este mensaje, la cancillería cubana marca una línea roja clara: el acercamiento diplomático no implicará concesiones en la estructura interna del Estado ni en la permanencia de sus líderes.