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La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó la nueva Ley de la Vivienda, un marco normativo que busca modernizar el sector habitacional, ampliar los derechos de los propietarios y dar respuesta al creciente déficit de inmuebles en la isla. 

La legislación, presentada por el ministro de la Construcción, René Antonio Mesa Villafaña, es resultado de una consulta pública que incorporó miles de propuestas ciudadanas y la revisión de marcos internacionales.

Flexibiliza la propiedad y elimina restricciones históricas 

Entre los cambios más significativos, la ley permite a las personas naturales poseer hasta dos viviendas en propiedad, sin contar las destinadas al descanso o veraneo. 

Además, elimina restricciones administrativas históricas: se suprimen la confiscación de inmuebles por salida definitiva del país y los plazos obligatorios para que los herederos reporten adjudicaciones. Los contratos de compraventa ahora contarán con cláusulas de libre pacto, facilitando transacciones, donaciones, permutas y el uso de contratos de comodato.

Para abordar la falta de vivienda, el texto fortalece el papel de los gobiernos locales e involucra a nuevos actores económicos, como pymes, cooperativas y microbrigadas, junto a las empresas estatales dentro del Programa Nacional de Desarrollo Habitacional. 

Las empresas podrán destinar parte de sus utilidades para financiar casas para sus trabajadores, mientras que el Estado mantendrá subsidios para personas en situación de vulnerabilidad y atención prioritaria para la juventud y familias en barrios precarios.

Con esta normativa, que también reconoce la construcción por esfuerzo propio y regula derechos para edificar en solares yermos, el gobierno cubano busca renovar su política urbana y dinamizar la gestión del fondo habitacional en el país, informó el Ministerio de la Construcción de Cuba.