El Parlamento cubano avanza en la implementación de una nueva Ley de Vivienda que permitirá a los ciudadanos residentes en la isla ser propietarios de hasta dos inmuebles destinados a la residencia habitual o de descanso.
La normativa modifica las regulaciones previas del sistema inmobiliario estatal para agilizar las transmisiones de propiedad y dinamizar el sector de la construcción en el país.
La legislación establece además nuevos mecanismos para la compraventa, permuta y donación de viviendas entre particulares, así como garantías de titulación para la reconstrucción con recursos propios.
Según las autoridades gubernamentales, la medida busca aliviar el déficit habitacional histórico que enfrenta la isla, otorgando mayor flexibilidad jurídica a las familias y regularizando la propiedad inmobiliaria bajo el marco legal vigente.











