La Habana. — El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció un amplio programa de reformas económicas orientadas a flexibilizar la actividad productiva, descentralizar decisiones y atraer inversión, argumentando que estos cambios deben responder a «las exigencias de los tiempos actuales», en medio de la prolongada crisis que enfrenta la isla.
El mandatario informó que se permitirá la participación de «nuevos actores» en sectores estratégicos como el turismo y el mercado inmobiliario. En el caso del turismo, la medida busca revitalizar la operación del parque hotelero tras la salida parcial o total de varias empresas extranjeras debido a las sanciones de Estados Unidos.
Asimismo, adelantó cambios en el sector inmobiliario mediante nuevas modalidades de gestión y participación, aunque sin ofrecer mayores detalles.
Díaz-Canel anunció que las empresas estatales tendrán mayor «autonomía»para definir salarios, reinvertir utilidades, importar y exportar, asociarse con otros actores económicos y acceder al mercado cambiario.
Las reformas también alcanzarán al sector agrícola. Los productores podrán adquirir insumos de manera directa, asociarse con distintos actores económicos, operar cuentas con respaldo en efectivo y participar en el mercado de divisas. Además, el Gobierno prometió simplificar los trámites burocráticos para que sean «lo más ligero posibles».
Fin de intermediarios y mayor inversión extranjera
Como parte de los cambios, el Ejecutivo eliminará las empresas importadoras estatales que actualmente monopolizan el comercio exterior, con el objetivo de agilizar las operaciones comerciales y que este sector sea «más dinámico»..
El presidente también destacó que se buscará incentivar la inversión extranjera directa y anunció que los cubanos residentes en el exterior podrán invertir bajo las mismas condiciones que quienes viven en la isla.
Reforma del Estado y menos ministerios
Díaz-Canel confirmó además una reestructuración del aparato gubernamental que reducirá de 27 a 20 el número de ministerios, con la intención de crear una administración más eficiente y con menor carga burocrática.
Según explicó, las reformas pretenden corregir las tensiones existentes entre la planificación centralizada y las dinámicas de mercado, así como avanzar hacia un modelo con mayores niveles de descentralización económica.







