Kinsasa.- La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (FICR) denunció un ataque «violento» contra voluntarios que participaban en labores de prevención sanitaria en la ciudad de Bunia, en la República Democrática del Congo (RDC), principal foco del actual brote de ébola en el país africano.
El «violento ataque»ocurrió el pasado 1 de junio y dejó varios voluntarios lesionados.
La FICR condenó la agresión y expresó su apoyo a los afectados y sus familias, al considerar que este tipo de actos pone en riesgo tanto a los trabajadores humanitarios como a las comunidades que buscan proteger.
Tensión por los protocolos funerarios
Los equipos de la Cruz Roja colaboran en la realización de entierros «seguros y dignos», una medida clave para frenar la propagación del virus, ya que el ébola puede aún ser altamente contagioso en los cadáveres. Sin embargo, estas acciones han generado resistencia en algunas comunidades, ya que limitan el contacto directo con los fallecidos durante los rituales funerarios tradicionales.
La organización reconoció el impacto que estas restricciones tienen sobre las costumbres locales, pero reiteró su compromiso de equilibrar la contención del brote con el respeto a las tradiciones y la dignidad de las personas.
Más de 380 contagios confirmados
La FICR advirtió que las agresiones contra el personal humanitario dificultan los esfuerzos para controlar la enfermedad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la RDC registra hasta ahora 381 casos confirmados de ébola y 64 fallecimientos, mientras que la vecina Uganda suma 16 contagios y una muerte relacionada con el brote.







