La Liga Profesional Saudí ha fijado una postura firme ante la reciente huelga de Cristiano Ronaldo en el Al-Nassr. A través de un portavoz oficial, la liga aclaró que todas las instituciones operan de manera independiente y bajo un reglamento financiero común. La respuesta surge tras las quejas del portugués sobre una presunta falta de equidad en la inversión gubernamental, señalando que clubes como el Al-Hilal parecen recibir un trato preferencial en el mercado de fichajes.
El organismo rector subrayó que el crecimiento de la liga se basa en un equilibrio competitivo que no puede ser alterado por presiones individuales. Según la SPL, las estrategias de contratación y los presupuestos son gestionados por cada club dentro de un marco de sostenibilidad supervisado. Esta política busca garantizar que el torneo sea atractivo por su paridad deportiva y no solo por los nombres que aparecen en las alineaciones, defendiendo la autonomía de los comités de cada equipo.
Pese a la ausencia de Ronaldo en los últimos entrenamientos y partidos, la liga insiste en que la competitividad del torneo se mantiene intacta. La tabla de posiciones, que muestra una lucha cerrada por el liderato, es citada como prueba de que el sistema de repartición de recursos está funcionando. Para los directivos, la liga es un proyecto que trasciende a cualquier jugador, y la justicia en la competencia es el pilar que garantiza el interés de los patrocinadores y la audiencia global.

La figura de Cristiano sigue siendo el motor de visibilidad del Al-Nassr, y su ausencia se ha sentido tanto en el campo como en la narrativa mediática. Sin embargo, la SPL ha dejado claro que no habrá ajustes excepcionales en las políticas financieras para calmar la inconformidad del luso. El enfoque actual del club y la liga es el juego limpio, instando al jugador a reincorporarse bajo las normas establecidas para no comprometer la estabilidad del equipo en la recta final de la temporada.
Finalmente, la liga reiteró su respeto y apoyo a Ronaldo como pieza clave en la transformación del fútbol árabe, pero enfatizó que el respeto a las instituciones es primordial. Se espera que el conflicto se resuelva mediante el diálogo interno en el Al-Nassr, sin que la liga intervenga de manera directa en las finanzas del club. Mientras tanto, los aficionados aguardan el regreso del «Bicho» a los terrenos de juego, esperando que su pasión por competir supere las diferencias administrativas.






