Londres.- Wes Streeting, ministro de Sanidad del gobierno británico, presentó su renuncia este jueves, profundizando la crisis interna del gobierno de Keir Starmer y abriendo la posibilidad de una disputa por el liderazgo del Partido Laborista.
En su carta de renuncia, Streeting afirmó que los malos resultados del partido en las elecciones locales de la semana pasada evidencian que Starmer no está en condiciones de encabezar a los laboristas en las elecciones generales de 2029.
El ahora exministro pidió abrir un proceso de debate interno para elegir a un nuevo líder, al considerar que la formación necesita evaluar a “el mejor rango de candidatos posible”.
Críticas directas al liderazgo
Aunque reconoció el papel de Starmer al llevar al partido al poder en julio de 2024 y destacó su «coraje» a nivel internacional, sobre todo frente a la guerra en Irán, Streeting cuestionó duramente su gestión interna.
Señaló que la pérdida de apoyo electoral responde a la impopularidad del gobierno y a decisiones como el recorte de ayudas a pensionistas.
“Donde necesitamos visión, tenemos una aspiradora. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva”, expresó el exfuncionario, al reclamar propuestas más audaces para enfrentar los desafíos del país.

Presión creciente en el Partido Laborista
Streeting se convirtió en el primer ministro del gabinete en abandonar oficialmente el gobierno, aunque en los últimos días ya habían renunciado cuatro secretarios de Estado.
Su salida aumenta la presión sobre Starmer, mientras dentro del Partido Laborista crecen las divisiones entre quienes exigen su dimisión inmediata y quienes aún respaldan su permanencia al frente del Ejecutivo.








