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La informalidad se posiciona cada vez más en México mientras que el empleo formal va a la baja como demuestran las cifras oficiales en las que el crecimiento anual de generación de fuentes de trabajo registradas ante el IMSS se ha reducido desde el año pasado y su nivel está 3.5% por debajo de su tendencia prepandemia.

Paralelo a ello la ocupación informal al  mes de octubre se incrementó en 1.1 millones, mientras que la formal lo hizo en sólo 360 mil, según cifras de  la última Encuesta de Ocupación y Empleo (ENOE).

Un análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) estableció que si bien las proporciones de ocupación formal e informal en México se habían mantenido estables en alrededor de 45% en el empleo formal y 55% en el informal, las cifras recientes dan cuenta que esta proporción demuestra modificaciones donde la informalidad poco a poco crece en el país.

El documento precisa que a pesar del aumento de la afiliación de 107 mil trabajadores en el IMSS en este noviembre, la realidad es que la información reciente sugiere un cambio en la estructura de la ocupación en este año en favor de la informalidad.

Por ello urgió a aplicar estrategias que estimulen la formalidad y  generación de mayor capital humano de las personas que también ayudaría a reducir la informalidad de la fuerza de trabajo.

En este sentido, reconoció que los resultados de la Prueba Pisa del 2022 de la OCDE  son poco alentadores y muestran un retroceso importante en los estándares educativos del país luego del desplome en materias como matemáticas, ciencias y comprensión lectora.

El panorama a futuro para México en esta materia –agregó– es poco alentador.

“No se esperan mejores resultados en la próxima evaluación. En atención al principio lo que no se puede medir, no se puede mejorar, sería necesario evaluar el desempeño de los estudiantes y los maestros en todos los niveles, principalmente en la educación básica”, indicó.

Sin embargo lamentó que las mejores prácticas educativas y las evaluaciones del impacto sobre el aprendizaje no parecen ser prioridades del actual sistema político y educativo del país.