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Corea del Norte lanzó el domingo 4 de enero un misil balístico hacia el mar de Japón sin previo aviso a los países vecinos, lo que provocó alerta en miles de personas y reavivó la tensión en la región.

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS) informó que el disparo ocurrió durante la mañana. Se trata del primer lanzamiento del año, apenas una semana después de que Pyongyang realizara pruebas de dos misiles de crucero sobre el mar Amarillo. Las autoridades surcoreanas no precisaron el tipo de proyectil utilizado.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Japón confirmó que el misil cayó en aguas del mar de Japón alrededor de las 8:00 horas, tiempo local. Tokio aseguró que no se reportan daños ni personas heridas, mientras se continúa recabando información para evaluar el alcance del lanzamiento.

El episodio coincidió con la difusión de información de la agencia estatal norcoreana KCNA, que un día antes reportó que el líder Kim Jong-un inspeccionó una fábrica de municiones “importante”, con el objetivo de supervisar la producción de armas guiadas tácticas.

Este nuevo lanzamiento ocurre en un contexto diplomático y geopolítico particularmente sensible, ya que el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, tiene previsto iniciar este mismo domingo una visita de Estado a China, invitado por el presidente Xi Jinping. El propósito de la reunión es fortalecer las relaciones entre ambos países.

El lanzamiento también se produce un día después de un ataque aéreo de Estados Unidos contra Venezuela y de la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en un escenario internacional marcado por crecientes tensiones.

Con este movimiento, Corea del Norte vuelve a colocarse en el centro de la atención regional e internacional, bajo el marco de  acciones militares y diplomáticas que aumentan la preocupación sobre la estabilidad en Asia oriental.