Saltar al contenido principal
Publicidad

La historia de la NBA sumó un nuevo capítulo dorado en el American Airlines Center. Cooper Flagg, la joven superestrella de los Dallas Mavericks, se convirtió en el jugador más joven en la historia de la liga en registrar un partido de 50 puntos, alcanzando los 51 tantos en la derrota de su equipo 138-127 ante el Orlando Magic.

Con apenas 19 años y 103 días, el novato sensación superó la marca histórica que pertenecía a Brandon Jennings, quien en 2009 anotó 55 puntos a los 20 años y 52 días. Flagg no solo rompió el récord de precocidad, sino que firmó una actuación de antología al anotar 24 puntos tan solo en el último cuarto, intentando una remontada épica que se quedó corta ante el poderío colectivo del Magic.

La noche estuvo marcada por la intensidad y el drama. Tras una serie de discusiones con el arbitraje, el entrenador principal Jason Kidd fue expulsado a principios del cuarto periodo, dejando el mando al asistente Frank Vogel. En un movimiento inusual, Vogel retiró a Flagg de la duela cuando sumaba 45 unidades, pero lo reingresó segundos después para permitirle buscar la hazaña. El joven alero respondió de inmediato con un triple desde la esquina y cerró su cuenta con una canasta tras falta personal que le permitió rebasar la barrera de los 50 bajo una estruendosa ovación.

En lo estadístico, la eficiencia de Flagg fue asombrosa: encestó 19 de 30 tiros de campo (incluyendo un 6 de 9 en triples) y mantuvo un registro perfecto de 7 de 7 desde la línea de libres. A pesar de su esfuerzo monumental, los Mavericks sufrieron su decimocuarta derrota consecutiva en casa, una racha negativa que empaña el brillo individual de un novato que, según palabras de los propios rivales como Jalen Suggs, ya juega como una superestrella consolidada.