Los teléfonos celulares continúan siendo el blanco principal de los ciberdelincuentes para perpetrar fraudes financieros. Ante este panorama, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y el Servicio de Protección Bancaria (Seproban) lanzaron una alerta tras concretar un acuerdo estratégico enfocado en identificar e investigar los patrones y tendencias de estos grupos delictivos.

De acuerdo con los datos compartidos por ambas dependencias, entre enero y mayo de 2026 las reclamaciones por posibles fraudes financieros ante la Condusef registraron un incremento del 18 por ciento en comparación con el año previo, mientras que en las Sofipos y Sofomes el aumento alcanzó un alarmante 49 por ciento.

Las autoridades advirtieron que el perfil de las víctimas se ha transformado: aunque antes afectaba principalmente a adultos mayores, los reportes actuales sitúan al grupo de 50 a 59 años con el mayor porcentaje de reclamaciones (25%), seguido por personas de 40 a 49 años (22%) y jóvenes de 18 a 29 años (20%). Este cambio se debe a la diversificación de métodos utilizados por la delincuencia a través de la digitalización de los servicios.

Entre las modalidades más frecuentes detectadas se encuentran los mensajes de texto, enlaces falsos, uso malintencionado de redes sociales, sitios apócrifos y diversos mecanismos de suplantación de identidad operados a través de múltiples canales digitales.