La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado al futbolista Rafa Mir a una pena de ocho años y seis meses de prisión tras ser hallado culpable de un delito de agresión sexual y otro de lesiones. Los hechos ocurrieron el 31 de agosto de 2024 en su chalé de Bétera, donde agredió a una joven de 21 años en la piscina y posteriormente en un baño de la vivienda. Aunque la Fiscalía solicitaba inicialmente una pena mayor, el tribunal finalmente fijó la condena en el tiempo mencionado basándose en la gravedad de lo sucedido.

El desglose de la sentencia establece siete años de cárcel por la agresión sexual y un año y medio adicional por las lesiones físicas causadas a la víctima. Además del tiempo en prisión, Mir deberá cumplir trece años de orden de alejamiento y siete años de libertad vigilada una vez que recupere su libertad. En el ámbito económico, se le ha impuesto el pago de una indemnización de 64 mil euros, de los cuales 50 mil corresponden a daños morales y 14 mil a las lesiones sufridas por la joven.

En la misma causa judicial, su compañero de profesión Pablo Jara ha sido sentenciado a dos años y seis meses de prisión por agredir sexualmente a otra joven y cometer un delito contra la integridad moral. Según los hechos probados, Jara expulsó a la víctima del domicilio a empujones tras la agresión. Su condena incluye también cinco años de libertad vigilada, una orden de alejamiento por siete años y medio, y el pago de una indemnización total de 6 mil 280 euros a la denunciante.

Para dictar este fallo, el tribunal otorgó plena credibilidad a los testimonios de las víctimas, calificándolos de «convincentes, consistentes y coherentes» y respaldados por informes periciales. En contraste, los magistrados consideraron que las alegaciones de los futbolistas carecían de un razonamiento lógico válido. Como consecuencia adicional, la Justicia ha ordenado investigar a tres policías locales de Bétera para determinar si incurrieron en un delito de falso testimonio durante sus declaraciones en el juicio.