La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) informó que el incremento salarial implementado a inicios de este año se consolidó sin afectar la estabilidad del empleo formal en el país. El reporte fue elaborado en coordinación con el Servicio Nacional del Empleo (SNE) y sustentado con datos oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
De acuerdo con el análisis estadístico, 6.4 millones de personas trabajadoras se vieron beneficiadas de manera directa por esta política laboral. Este universo de empleados percibía en noviembre de 2025 ingresos inferiores a los nuevos tabuladores legales y logró mantenerse con su mismo empleador durante la transición a enero de 2026, percibiendo la correspondiente homologación salarial.
Estabilidad laboral por nivel de ingresos
Las cifras institucionales demuestran que el ajuste no provocó despidos masivos ni bajas sustanciales en el sector formal, ya que el 82.5% de los trabajadores que ganaban menos de los nuevos mínimos conservaron sus puestos de trabajo a principios de año.
Asimismo, el estudio arrojó que la estabilidad laboral tiende a ser mayor a medida que aumentan los niveles de ingresos:
- Trabajadores de menores ingresos: El 82.5% permaneció en su mismo puesto tras el ajuste salarial.
- Trabajadores de ingresos medios-altos (5 a 10 salarios mínimos): El 96% mantuvo su empleo con el mismo patrón, mientras que solo el 2.5% del total dejó de estar asegurado ante el IMSS.
Con estos resultados, las dependencias concluyeron que la política de recuperación del poder adquisitivo ha cumplido su función social de dignificar los ingresos de los sectores más vulnerables, operando en plena armonía con el dinamismo de las empresas y la conservación de las plazas laborales existentes.









