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La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) aseguró más de 400 toneladas de producto pesquero de origen ilegal durante junio, como resultado de las acciones de inspección y vigilancia desplegadas en distintas regiones del país.

El volumen asegurado fue resultado de 236 actas de inspección, mil 137 verificaciones y mil 216 recorridos terrestres, además de 236 trayectos acuáticos realizados por personal de la dependencia. Las acciones formaron parte de la estrategia federal para combatir la extracción, transporte y comercialización irregular de especies pesqueras.

De acuerdo con la Conapesca, los operativos se concentraron en zonas consideradas prioritarias y permitieron detectar posibles incumplimientos a la normatividad que regula la actividad pesquera. La vigilancia incluyó inspecciones en puntos de desembarque, rutas de traslado, establecimientos y áreas donde se desarrollan actividades de captura.

El aseguramiento de más de 400 toneladas representa uno de los principales resultados mensuales de las labores de supervisión y refleja la dimensión de las operaciones destinadas a impedir que productos obtenidos fuera de la ley ingresen a las cadenas de comercialización.

La pesca ilegal puede afectar la disponibilidad de especies, alterar los ecosistemas y generar competencia desleal para las personas que realizan la actividad bajo permisos, cuotas y periodos autorizados. Por ello, las autoridades buscan reforzar la vigilancia tanto en el mar como en tierra.

Conapesca señaló que las tareas de inspección continuarán en coordinación con otras instituciones, con el propósito de fortalecer el cumplimiento de la legislación y proteger los recursos pesqueros.

Las acciones también buscan respaldar la actividad de pescadores y productores que cumplen con las disposiciones vigentes, así como contribuir al aprovechamiento sostenible de los recursos marinos y acuícolas.

El balance de junio muestra un despliegue operativo que combinó recorridos terrestres y acuáticos con verificaciones e inspecciones. El reto, sin embargo, será mantener la vigilancia y ampliar la capacidad de respuesta frente a las redes que participan en la captura y comercialización ilegal de productos pesqueros.