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Las autoridades colombianas concretaron la expulsión y deportación de 27 ciudadanos extranjeros, incluidos 21 venezolanos, señalados por delitos como robos, narcotráfico y porte ilegal de armas en el departamento de Arauca. La operación conjunta entre Migración Colombia y la Policía Nacional permitió interceptar a los implicados en la zona fronteriza. Los detenidos fueron trasladados hacia el paso de Paraguachón para su entrega formal a las autoridades de su país.

Entre los deportados figuran perfiles con historiales delictivos complejos, como un individuo que acumulaba ocho registros en el Sistema Penal de la Fiscalía y un proceso por hurto calificado. Otro de los expulsados sumaba 55 medidas correctivas por conductas contrarias a la convivencia ciudadana. Ante estos hechos, el presidente Abelardo de la Espriella enfatizó en su cuenta de X que el territorio nacional no constituye un refugio para la criminalidad transnacional.

El mandatario reiteró que, si bien el país mantiene las puertas abiertas para los extranjeros que llegan a trabajar, respetar las leyes y contribuir al progreso, aquellos que infrinjan la normativa enfrentarán la contundencia estatal. Las autoridades confirmaron que los operativos de verificación migratoria y control territorial se han extendido de manera simultánea a varias ciudades del país.

Estas acciones se enmarcan en las directrices emitidas el pasado mes de agosto, cuando el Gobierno central instruyó a las fuerzas de seguridad poner en marcha operativos focalizados. El objetivo principal de estas medidas es identificar, detener y remover de forma inmediata a los migrantes en situación irregular que se encuentren vinculados con actividades delictivas en Colombia.