La estadounidense Coco Gauff, número 3 del mundo y dos veces campeona de Grand Slam, vivió un momento de frustración tras su eliminación en cuartos de final del Australian Open 2026 ante Elina Svitolina (6-1, 6-2) en menos de una hora de juego. Tras la derrota, Gauff fue captada destrozando su raqueta contra el suelo en un pasillo detrás de escena en Rod Laver Arena mientras intentaba liberar su frustración por el pobre rendimiento.
La tenista explicó que buscó un lugar donde no hubiera cámaras para evitar que su gesto quedara expuesto, ya que prefiere no descargar su enojo en el equipo técnico ni ante el público. Sin embargo, las imágenes se difundieron ampliamente y la jugadora expresó su malestar porque consideró que ciertos momentos no deberían ser transmitidos.
Gauff justificó su reacción como una manera de manejar sus emociones tras un partido tan frustrante, señalando que a veces necesita vencer la frustración personalmente para no proyectarla sobre quienes la rodean. Afirmó que el rompimiento de la raqueta le ayuda a “seguir adelante”.
El incidente ha abierto un debate sobre la privacidad de los jugadores en los torneos y si situaciones así deberían captarse o transmitirse, dado que los espacios fuera de la cancha no siempre son realmente privados. Gauff sugirió que podría ser necesario mejorar las zonas libres de cámaras en estos eventos.
La derrota ante Svitolina, y esta frustración palpable, subrayan el nivel de exigencia emocional que enfrentan los mejores tenistas del mundo, incluso cuando no logran el resultado esperado en torneos mayores como el Australian Open.




