México. — Un equipo internacional de científicos presentó oficialmente el hallazgo de Xenovenator espinosai, un nuevo dinosaurio carnívoro que habitó el norte de México durante el Cretácico Tardío, hace aproximadamente 74 millones de años.
El espécimen pertenece a la familia Troodontidae, un grupo estrechamente vinculado al origen evolutivo de las aves.
Los investigadores estiman que alcanzaba más de tres metros de longitud, lo que lo ubica entre los troodóntidos de mayor tamaño conocidos.
Se distingue por su cerebro relativamente grande, sentidos altamente desarrollados, en especial la visión y el oído, y una dentición finamente serrada, asociada a una dieta especializada u oportunista.
Se localizó EL fósil en la Formación Cerro del Pueblo, en Coahuila, una de las zonas paleontológicas más importantes del país.
El análisis se basó en un endocráneo excepcionalmente conservado y restos craneales de al menos tres individuos, lo que permitió identificar una combinación anatómica única.
El descubrimiento se publicó en la revista Diversity y estuvo a cargo de investigadores mexicanos del Museo del Desierto y la Universidad Humanista de las Américas, en colaboración con la University of Bath del Reino Unido.
El nombre Xenovenator espinosai alude a su carácter “extraño” y depredador. Además, rinde homenaje al paleontólogo mexicano Luis Espinosa, pionero en el estudio de los dinosaurios en el país.
México ha registrado hasta ahora restos de más de 15 especies de dinosaurios en estados como Coahuila, Chihuahua, Sonora y Puebla. Entre los hallazgos destacan el Velafrons coahuilensis, Agujaceratops, Coahuilaceratops magnacuerna y Tlatolophus galorum, identificado en 2021.






