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Este domingo, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, participó en el Foro Urbano Mundial (WUF) celebrado en Bakú, Azerbaiyán. Durante su intervención, la mandataria posicionó a la capital mexicana como un referente internacional en el desarrollo de una agenda urbana basada en los cuidados, la igualdad y el derecho a la ciudad, con miras a la edición de 2028 que tendrá como sede oficial a la Ciudad de México.

En el encuentro participó la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Edna Vega Rangel. Asimismo, Brugada estuvo acompañada por el secretario de Vivienda local, Inti Muñoz; la coordinadora de Asuntos Internacionales de la CDMX, Rocío Lombera; y la embajadora de México en Azerbaiyán, María Victoria Romero Caballero, junto a representantes de la Cancillería mexicana.

Un llamado global al municipalismo y la transformación urbana

Ante delegaciones internacionales, la jefa de Gobierno destacó que la Ciudad de México acude a este espacio global como heredera de una civilización milenaria y como una metrópoli diversa, solidaria y en profunda transformación.

“Hablo también en nombre de más de 200 mil municipios y gobiernos subnacionales de 140 países organizados en Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU). Traemos el mensaje de un movimiento municipalista internacional que busca responder desde abajo a los grandes problemas urbanos globales”, afirmó.

Brugada llamó a construir “ciudades cuidadoras” y a consolidar una alianza global de gobiernos locales por la paz. Sostuvo con firmeza que problemáticas críticas como el acceso a la vivienda, la crisis climática, las desigualdades sociales y la violencia no pueden abordarse de manera aislada, sino como parte de una reconfiguración estructural del modelo urbano mundial.

El urbanismo feminista frente a la violencia y las desigualdades

Durante la Asamblea de Mujeres, la mandataria capitalina defendió los principios del urbanismo feminista y reivindicó el trabajo de cuidados que históricamente ha recaído sobre las mujeres. Advirtió que, aunque «las mujeres sostienen el mundo», millones de ellas continúan cargando sobre «hombros invisibles» estas extenuantes tareas domésticas y comunitarias sin ningún tipo de reconocimiento.

Asimismo, Brugada expuso el rezago histórico que han sufrido las mujeres al ser invisibilizadas en el diseño de las ciudades, además de la grave problemática de violencia doméstica que enfrentan miles de ellas diariamente. Ante este panorama, propuso implementar estrategias de género para garantizar viviendas seguras y un rediseño de las metrópolis enfocado en la vida cotidiana de las mujeres, sus trayectos, la redistribución del tiempo destinado a los cuidados y el derecho fundamental a vivir sin miedo.