Un denso manto de humo provocado por incendios forestales y de turberas tiñó el cielo de un intenso tono amarillo en la ciudad de Palangka Raya, capital de la provincia de Kalimantan Central, en Indonesia, este 14 de octubre de 2026.
La alta concentración de partículas en suspensión alteró la dispersión de la luz solar, generando tonalidades anaranjadas y rojizas mientras la calidad del aire descendía a niveles peligrosos.
Las autoridades de salud locales emitieron alertas ambientales tras registrar miles de casos de personas con complicaciones respiratorias, tos e irritación ocular debido a la acumulación de contaminantes.
Para mitigar los riesgos a la salud y ante la drástica reducción de la visibilidad que complica el transporte, las autoridades instaron a la población a permanecer en espacios cerrados, suspender actividades al aire libre y utilizar cubrebocas o respiradores adecuados.











