China prometió contraatacar y tomar medidas para salvaguardar sus derechos e intereses, después de que el presidente Donald Trump anunciara nuevos aranceles a sus exportaciones a Estados Unidos.
El Ministerio de Comercio de China criticó en un comunicado que Trump impusiera aranceles de 54% sobre todas las importaciones chinas, y la calificó como una “práctica típica de intimidación unilateral”, al tiempo que instó a Estados Unidos a cancelar los aranceles y “resolver adecuadamente las diferencias con sus socios comerciales a través de un diálogo igualitario”.
“Estados Unidos ha establecido los llamados “aranceles recíprocos” basándose en evaluaciones subjetivas y unilaterales, lo cual es incompatible con las normas del comercio internacional y perjudica gravemente los derechos e intereses legítimos de las partes pertinentes”, señala el texto.
El anuncio de Trump del miércoles añade un 34% de los llamados aranceles “recíprocos” a los aranceles existentes de 20% sobre todas las importaciones chinas a Estados Unidos.
Desde su regreso al poder, Trump ya había impuesto dos bloques de aranceles adicionales de 10% sobre todas las importaciones chinas, lo cual, según la Casa Blanca, era necesario para frenar el flujo de fentanilo ilícito desde el país hacia Estados Unidos.
Beijing respondió a esos gravámenes, pero con moderación, e impuso aranceles de represalia a una variedad de importaciones estadounidenses, incluidos productos agrícolas y combustible, al tiempo que tomaba medidas contra ciertas empresas estadounidenses y reforzaba los controles a las exportaciones.