Un nuevo lote de 5,000 sistemas solares fotovoltaicos para viviendas procedentes de China arribó a Cuba para ser desplegado en zonas remotas de la isla. La donación, enviada en 200 contenedores y anunciada por el embajador chino Hua Xin, busca suministrar energía eléctrica tanto a infraestructuras y centros públicos como a comunidades aisladas que sufren por el frágil estado del sistema eléctrico cubano.
Ante el arribo del cargamento, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla expresó el agradecimiento de su gobierno al Partido Comunista y al pueblo chino por la ayuda material. En sus declaraciones, el ministro de Relaciones Exteriores acusó a Estados Unidos de recrudecer el bloqueo económico y mantener un cerco energético que provoca graves perjuicios a la población y a la infraestructura nacional.
El respaldo logístico del gigante asiático llega en un momento de extrema vulnerabilidad energética para la nación caribeña, golpeada por constantes apagones, escasez de combustible y fallas estructurales en sus termoeléctricas. La instalación de estos equipos solares busca aliviar de forma parcial el déficit de generación e incentivar la transición hacia fuentes renovables de energía en las comunidades más alejadas.








