La Ciudad de México fue testigo de una cátedra de conducción eléctrica por parte de Nick Cassidy, quien se llevó los honores en la segunda fecha del calendario. La victoria del neozelandés fue el resultado de una ejecución táctica impecable, permitiéndole celebrar en lo más alto del podio de la carrera 150 de la Fórmula E. Cassidy subrayó el papel fundamental de su equipo para encontrar el equilibrio energético necesario en el renovado asfalto del Hermanos Rodríguez.
Para Edoardo Mortara, el segundo puesto fue un resultado sumamente valioso en términos de puntos para el campeonato. El suizo explicó que la carrera se volvió «enérgica» tras las modificaciones al trazado, lo que incrementó la dificultad para gestionar la batería en los giros finales. A pesar de la presión constante de sus perseguidores, Mortara logró rescatar el podio, mostrándose muy satisfecho con el rendimiento del monoplaza en este inicio de la temporada 2026.
La tercera posición de Oliver Rowland reafirma la consistencia del actual campeón. El piloto de Nissan destacó que, ante las diferentes opiniones dentro del equipo sobre cómo manejar la potencia, finalmente lograron un consenso que dio frutos. Rowland enfatizó que fueron pacientes cuando fue necesario ahorrar y agresivos cuando se abrió la ventana de oportunidad, lo que le permitió remontar posiciones y asegurar su lugar en la ceremonia de premiación.
El factor común en las declaraciones post-carrera fue la sorpresa ante la exigencia del circuito sin la chicana. Los pilotos coincidieron en que el ritmo de carrera fue mucho más elevado de lo esperado, lo que puso a prueba tanto el software de los autos como la capacidad de reacción de los conductores. Este ajuste técnico convirtió al E-Prix de México en una de las pruebas más físicas y estratégicas de los últimos años para la categoría.
Finalmente, el calor del público mexicano fue el broche de oro para la jornada. Nick Cassidy se mostró conmovido por el «fantástico» apoyo recibido, mientras que Rowland calificó como un «placer» competir ante un estadio siempre lleno. La Fórmula E se despide de México habiendo cumplido las expectativas, con un podio de jerarquía que marca el camino de lo que será una temporada 2026 llena de competitividad y tecnología de punta.




