Un carro bomba explotó durante la madrugada del viernes 23 de octubre de 2026 en el peaje San Pedro, ubicado en la vía que comunica a los municipios de Villanueva y Monterrey, en el departamento colombiano de Casanare. El ataque dejó cuatro personas heridas y provocó daños en las casetas y la infraestructura vial, de acuerdo con reportes policiales y medios locales.
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) informó que recibió el reporte del incidente a las 00:24 horas y que, en un primer balance, contabilizó tres personas con lesiones leves y otras siete ilesas, sin víctimas mortales. Posteriormente, reportes periodísticos elevaron a cuatro el número de lesionadas. Las víctimas son trabajadoras de la concesionaria Covioriente y fueron trasladadas a un hospital de Villanueva.
Las primeras hipótesis indican que un hombre habría abandonado el vehículo con explosivos y escapado en una motocicleta. Imágenes de cámaras de seguridad difundidas por medios colombianos muestran la secuencia previa a la detonación. Sin embargo, las circunstancias del ataque y la identidad de los responsables continúan bajo investigación.
Tras la explosión, las autoridades cerraron totalmente la vía entre Monterrey y Villanueva mientras equipos especializados inspeccionaban la zona para descartar otros artefactos. El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, condenó el atentado y anunció un consejo extraordinario de seguridad para coordinar acciones dirigidas a identificar y capturar a los responsables.
El ataque ocurre en una región donde la Defensoría del Pueblo ha advertido sobre riesgos asociados con la presencia y disputa territorial de grupos armados ilegales. No obstante, hasta el momento ninguna organización se ha atribuido el atentado ni existe una atribución oficial de responsabilidad.












