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La piel de Carlos Alcaraz se ha convertido en un museo de la historia del tenis moderno. Su más reciente adquisición, un canguro en la pierna izquierda, marca el éxito de haber conquistado los cuatro Grand Slams antes de cumplir los 23 años. Este tatuaje se une a una lista que comenzó con la fecha de su primer US Open (11-09-2022) en su brazo izquierdo, un recordatorio permanente del día en que el mundo supo que una nueva estrella había nacido en El Palmar.

A lo largo de sus extremidades, Alcaraz ha ido «plantando» banderas de sus éxitos. En el tobillo derecho luce una fresa con la fecha 16-07-2023, conmemorando su primer título en Wimbledon. Por encima del tobillo izquierdo, la Torre Eiffel y la fecha 09-06-2024 celebran su bautismo de fuego en la tierra batida de Roland Garros. Cada uno de estos diseños fue elegido por su fuerte carga representativa del lugar donde alcanzó la gloria deportiva.

Además de los trofeos, Alcaraz lleva consigo los valores que le inculcó su familia. En su antebrazo izquierdo destacan las «tres C»: Cabeza, Corazón y Cojones, el consejo infalible de su abuelo materno para afrontar la vida y el deporte. También en el brazo izquierdo se encuentran la Estatua de la Libertad y el Puente de Brooklyn, tatuajes que se hizo tras ganar su segundo Abierto de Estados Unidos en 2025, demostrando su especial idilio con la ciudad de Nueva York.

La ejecución de estos tatuajes ha corrido casi exclusivamente a cargo de Joaquín Ganga. El artista murciano, famoso por tatuar a estrellas internacionales, hizo un espacio en su agenda en California para atender a su paisano durante Indian Wells. La relación entre ambos trasciende lo profesional, permitiendo que Carlos se sienta cómodo al añadir nuevos capítulos a su cuerpo, siempre bajo la estética de realismo y detalle que caracteriza el trabajo de Ganga.

Mirando hacia el futuro, el brazo derecho de Alcaraz permanece relativamente «limpio», esperando por nuevos desafíos. El tenista ya ha manifestado su deseo de tatuarse algo representativo de la selección española si logra levantar la Ensaladera de la Copa Davis. Con su ambición intacta y su nivel de juego en la cima, es probable que la pierna y el brazo derecho de Alcaraz terminen tan decorados como los izquierdos en muy poco tiempo.