El avance del tifón Dolphin impactó la costa oriental de China con vientos de hasta 151 kilómetros por hora, tras obligar a la reubicación preventiva de más de 420,000 personas en las provincias de Zhejiang (390,000 evacuar en Taizhou) y Shanghái (más de 30,000).
Los efectos de la tormenta paralizaron el transporte aéreo al provocar la cancelación de más de 1,300 vuelos en Shanghái. Los aeropuertos de Hongqiao y Pudong suspendieron aproximadamente el 60% de sus operaciones programadas para el domingo.
En el ámbito meteorológico, las autoridades prevén acumulaciones de lluvia de entre 200 y 400 milímetros en los próximos días para las regiones afectadas.
En Filipinas, las lluvias monzónicas intensificadas por el tifón han causado estragos significativos: se registran al menos seis personas muertas por tormentas previas, siete desaparecidas y cinco rescatadas tras un alud que sepultó tres viviendas en Baguio.
Asimismo, las inundaciones en la región de Luzón, también en Filipinas, han desplazado a más de 12,000 habitantes y forzado el cierre de escuelas en múltiples municipios.












