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La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México (Banxico) hicieron oficial el cambio en los metales de las monedas de 10 pesos. A partir de este año, el centro de estas piezas ya no será de la tradicional alpaca plateada, sino que se fabricará con materiales más baratos.

Según la resolución publicada en el Diario Oficial de la Federación, la parte central de la moneda ahora se hará con acero recubierto de níquel. Este ajuste se debe al aumento en los precios internacionales de metales como el cobre, que era el componente principal anterior y elevaba el costo de producción para el gobierno.

Las autoridades financieras explicaron que el acero con níquel, aplicado mediante un proceso de capas eléctricas, garantiza que las monedas aguanten mejor el desgaste diario y la corrosión. Además, este cambio optimiza el trabajo en la Casa de Moneda de México al no depender de materias primas que cambian mucho de precio.

A pesar de modificar los componentes internos, las personas no notarán cambios importantes en el uso diario. Las nuevas monedas mantendrán el diseño actual con el Escudo Nacional y la Piedra del Sol, así como el mismo tamaño de 28 milímetros y un peso similar para que sigan funcionando en máquinas expendedoras.

La Secretaría de Hacienda aclaró que todas las monedas de 10 pesos actuales conservan su valor total para hacer pagos. La llegada de las nuevas piezas con centro de acero será paulatina, de modo que ambos modelos se usarán al mismo tiempo en los comercios sin necesidad de cambiarlas en el banco.