Recientemente, Aaron Rodgers sugirió en «The Pat McAfee Show» que diversas personas dentro de la NFL utilizaron tarjetas de vacunación falsas para evadir los protocolos de COVID-19 de la liga. Estas medidas sanitarias exigían a los empleados, incluidos jugadores y entrenadores, estar vacunados para evitar pruebas diarias frecuentes, el uso obligatorio de mascarillas y el distanciamiento físico en las instalaciones. Rodgers criticó duramente estas normativas, calificándolas de «teatrales» y carentes de una base científica sólida.
El ex mariscal de campo Cam Newton respaldó estas declaraciones en su podcast «4th & 1», asegurando que múltiples jugadores, entrenadores y ejecutivos obtuvieron sus comprobantes de forma fraudulenta. Newton afirmó con rotundidad que, durante la temporada de 2021, conoció a varias personas en los vestidores que no se habían vacunado pero que poseían tarjetas oficiales. Según su testimonio, esta práctica permitió a muchos miembros de la liga eludir las restricciones impuestas sin cumplir realmente con el requisito de salud.
Newton explicó que los involucrados básicamente «compraron su libertad» realizando pagos a enfermeras para obtener el sello y la tarjeta de vacunación. Al presentar estos documentos falsos, el personal evitaba las molestias de las pruebas diarias y las limitaciones en reuniones, comidas y entrenamientos que se aplicaban a los no vacunados. Esta situación generó un entorno donde, según los denunciantes, el cumplimiento de las normas era en muchos casos solo superficial.
Por su parte, Newton experimentó consecuencias profesionales graves al seguir los protocolos como jugador no vacunado. Tras un malentendido sobre las pruebas realizadas fuera de las instalaciones del equipo, fue obligado a cumplir un periodo de reingreso de cinco días, lo que le hizo perder tiempo de práctica valioso. Esta ausencia contribuyó a que perdiera su puesto como titular en los New England Patriots frente al novato Mac Jones, resultando finalmente en su despido, algo por lo que expresó sentirse engañado.











