Desde que Caitlin Clark fue seleccionada como la primera elección del draft por las Indiana Fever, la liga femenina WNBA no volvió a ser la misma. Con solo 22 años, Clark revolucionó la manera de jugar al baloncesto femenino, llevando a su equipo a los playoffs y ganándose el título de Novata del Año.
Su impacto no solo se mide en estadísticas, sino también en audiencias y ventas. Los partidos de las Fever han incrementado exponencialmente su audiencia televisiva, mientras que en los juegos de visitante los boletos se agotan casi al instante. La camiseta número 11 de Clark es ahora un símbolo de éxito y esperanza para miles de fanáticos.
La revista Time no tardó en reconocer su grandeza, nombrándola Atleta del Año y colocándola por encima de figuras como Lionel Messi y Michael Jordan. Este galardón destaca cómo su carisma, humildad y talento están transformando el baloncesto femenino.
Clark no solo inspira por su talento. Su carisma y determinación han hecho que niñas y jóvenes la vean como un modelo a seguir. Con 3.685 puntos en su carrera universitaria, ha dejado claro que su legado apenas comienza.