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El gobierno de Brasil inició una investigación formal para determinar si detrás de la reciente ola de incendios registrados en el estado de Amazonas existe una “acción criminal deliberada”, sin descartar un trasfondo político vinculado con la contienda electoral del país. El ministro de Medio Ambiente, João Paulo Capobianco, confirmó a la agencia AFP que las pesquisas apuntan a grupos organizados que buscan degradar zonas protegidas para el acaparamiento ilegal de tierras.

Durante las primeras semanas del mes, la entidad amazónica superó casi al doble la totalidad de los focos de calor contabilizados durante todo octubre del año anterior, provocando que una densa capa de humo cubra la ciudad de Manaos. El fenómeno meteorológico de “El Niño” ha agravado las condiciones meteorológicas en la mayor selva tropical del planeta, generando elevadas temperaturas y severas sequías que facilitan la propagación del fuego.

Tras realizar un sobrevuelo por las regiones siniestradas, Capobianco detalló que se detectaron cientos de conflagraciones activas en áreas de bosque virgen, distantes de los terrenos agrícolas habituales. Dicha distribución espacial descarta la hipótesis de quemas agropecuarias accidentales y fortalece la tesis de un sabotaje orquestado e intensivo en sectores estratégicos de la reserva ecológica.

Asimismo, el titular del ramo ambiental indicó que se indaga si el repunte de deforestación intencional guarda relación con las campañas políticas en curso, dado que figuras públicas han empleado la contingencia ambiental como insumo en su propaganda electoral. No obstante, las autoridades federales remarcaron que el vínculo electoral permanece como una línea de investigación en desarrollo mientras avanzan las periciales en el terreno.