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El Estado brasileño otorgará una compensación económica a la expresidenta Dilma Rousseff consistente en una renta vitalicia de 17 mil 500 reales mensuales, tras reconocerse formalmente los agravios y la persecución política que padeció durante el régimen dictatorial que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

En 1970, la exmandataria fue detenida por su militancia en organizaciones opositoras al gobierno de facto, etapa en la que permaneció cerca de tres años en prisión y fue sometida a torturas sistemáticas.

De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Unión, el sistema judicial acreditó que Rousseff estuvo inhabilitada para el ejercicio laboral desde la fecha de su captura hasta el 21 de octubre de 1997. Por ello, el resarcimiento se tabuló conforme al salario promedio de su cargo previo como economista en la Fundación de Economía y Estadística de Río Grande del Sur (FEE), lo que equivale a más de 3 mil 200 dólares mensuales.

Asimismo, la resolución establece que el monto acumulado por los salarios caídos no percibidos durante casi tres décadas ascenderá a un total indemnizatorio de 6.6 millones de reales (aproximadamente 1 millón 125 mil dólares), cifra a la que se descontarán las compensaciones previas otorgadas por la Comisión de Amnistía.